| Un Techo Para Mi País gana premio mundial |
|
|
Rio de Janeiro, 16/10/2009Institución chilena conquista el Pergamino de Honor de ONU-HABITAT como reconocimiento al trabajo en 15 países de América Latina en tan solo ocho años de existencia. Además de proveer vivienda digna a los pobres, contribuir para la reducción de asentamientos precarios y combatir la pobreza en las principales ciudades de la región.
“Para nosotros es un honor ganar este premio. Estamos muy felices por haber alcanzado este logro después de tantos años de trabajo. El premio nos motiva a trabajar más y organizarnos para poder ser mejor en nuestro trabajo”, afirmó Marisol Alarcón, directora de desarrollo de Un Techo para mi País. Esta organización, fundada en Chile, en 1997, se diferencia de otras instituciones al dar oportunidad a profesionales jóvenes, recién graduados y a voluntarios que deseen participar en la preparación y construcción de casas. La mayoría de estos son personas que al término del trabajo serán beneficiadas con viviendas. Desde su fundación, Un Techo para mi País ha movilizado 200 mil voluntarios. Actualmente son cinco mil que trabajan en 15 países de América Latina en los programas de construcción de casas para pobres y grupos excluidos, como indígenas y madres solteras. Esto permite a las familias a tener un lugar decente para vivir, donde puedan sentirse dueños del lugar y así elevar la autoestima colectiva. Cuando las casas están construidas, los voluntarios de Un Techo…inician los programas de inclusión social orientados para la educación, salud preventiva, desarrollo económico, microfinanciamiento, entrenamiento para iniciativas comerciales, apoyo legal y educación recreacional y cultural. Se preparan estrategias, reuniones y capacitación para las comunidades. Para esto se crea, al mismo tiempo que se construyen las viviendas, un espacio que servirá como local para debates y encuentros. Cuando estas actividades están consolidadas, el equipo de Un Techo…ayuda a las personas a desarrollar su comunidad con un fuerte capital social, aproximación entre la comunidad y redes externas a ella. “La idea es que los residentes de esas comunidades trabajen unidos por un bien común, organizando y participando, eligiendo sus representantes con miras a actividades futuras”, afirmó la directora de desarrollo de Un Techo para mi País, Marisol Alarcón. Los números de la institución impresionan. La expansión geográfica que llega a 15 países en ocho años (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay) llama la atención. Se construyeron 42 mil casas provisionales, que benefició 180 mil pobres. 51 mil personas en ocho países se benefician con los programas de inclusión social. En Chile, se construyeron 1,500 casas de ladrillo y hay 160 nuevos barrios en desarrollo para nueve mil familias. Uno de los objetivos para el 2010 es expandir el trabajo en toda América Latina, especialmente concentrar esfuerzos en América Central a través de la construcción de casas y expansión de los programas de inclusión social. Si desea más información sobre Un Techo Para Mi País escriba a: Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
|


Rio de Janeiro, 16/10/2009